Para cada necesidad, un tipo de cerámica

La cerámica es un material utilizado desde siempre a la hora de revestir los suelos y las paredes de nuestro hogar. Las materias primas que forman las piezas cerámicas provienen de la tierra (la arcilla) que, junto al agua y el fuego de la cocción, componen un producto natural y de alta calidad. Las baldosas cerámicas se fabrican a partir de distintas composiciones y mediante diferentes procesos, lo que da lugar a una amplia tipología de producto. Elegir uno u otro dependerá de la futura ubicación, las exigencias de uso y el aspecto estético que queramos dar al espacio a reformar. Por todo ello, es muy importante conocer en profundidad las especificaciones técnicas de cada tipo de baldosa cerámica.

Tipos de baldosas:

                                                                                                                                                                                  
Azulejo:

es la denominación tradicional de las baldosas cerámicas con una absorción de agua alta. Adecuados para revestimiento de paredes interiores. La cara vista está cubierta por un esmalte vitrificado, en una amplia gama de colores, puede estar decorado y tener volúmenes y texturas atractivas.

 

 

 

 

Gres esmaltado:
es la denominación más frecuente de las baldosas cerámicas de absorción de agua baja o media-baja. El gres esmaltado es adecuado para su uso en suelos interiores en espacios residenciales. En algunos casos, y siempre que reúnan las características oportunas de resistencia a la helada y a la abrasión, pueden utilizarse para recubrimientos de fachadas y de suelos exteriores. El esmalte de la cara vista, de mate a muy brillante, puede ser  monocolor o estar decorado con motivos diversos.

 

 

 

Gres porcelánico:
es la denominación de las baldosas cerámicas con muy baja absorción de agua, generalmente no esmaltadas. Obtienen su color de la adición a su masa de colorantes. Por su gran resistencia y dureza, se utilizan para recubrimientos interiores en edificaciones residenciales, comerciales e incluso industriales, para suelos exteriores y fachadas y, para revestimiento de paredes interiores. Dos tipos:

  • Gres porcelánico no esmaltado, con absorción de agua extremadamente baja (inferior a 0,1%). La cara vista es la del propio soporte de la baldosa. Se presenta tal y como resulta de la cocción (gres porcelánico natural) o tras un proceso de pulido que le da brillo y lisura (gres porcelánico pulido).
  • Gres porcelánico esmaltado, con absorción de agua muy baja (límite 0,5%). La cara vista está cubierta de un esmalte vitrificado, que puede ser monocolor o decorado.

 

Gres rústico:
es el nombre empleado para designar las baldosas cerámicas con absorción de agua baja o media baja, moldeadas por extrusión y generalmente no esmaltadas. Sus características particulares los hacen especialmente adecuados para revestimiento de fachadas y solados exteriores, si bien también puede utilizarse para espacios públicos, suelos de locales públicos o suelos industriales. Las irregularidades de color, superficie y aristas les confieren posibilidades decorativas particulares. El soporte es de color variable entre ocre y pardo muy oscuro, de textura heterogénea en la que se aprecian a simple vista inclusiones, poros y otras irregularidades. Las caras y las aristas pueden tener irregularidades propias de este material.

 

Barro cocido:
denominación más común de una gran variedad de productos con características muy diferentes, coincidentes sólo en su apariencia rústica, frecuentemente fabricados en pequeñas unidades productivas y con medios artesanales. Sus características los hacen especialmente adecuados para estancias de buscada rusticidad. Dada su alta porosidad, debe preverse la posibilidad de que necesiten un tratamiento anterior o posterior a la colocación por razones de apariencia (brillo) o funcionales (impermeabilidad y resistencia a las manchas). El soporte es de color térreo y no uniforme, de textura muy irregular y con poros e incrustaciones fácilmente visibles.
 

Piezas complementarias:
Son de muy diversas medidas y formas, incluso algunas de ellas no son planas. Existe una gran variedad, con fines decorativos como listelos, tacos, tiras, molduras y cenefas y con funciones claramente definidas: rodapiés, peldaños, zanquines, vierteaguas, escuadras, cubrecantos, pasamanos, etc.

fuente www.mireformaconceramica.es

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